militantes comprometidos

jueves, 28 de junio de 2012

A los compañeros que entienden lo político como una disputa futbolera, es recomendable que no pierdan su tiempo en esta lectura


EL PROCESO DE LIBERACION Y LA ACTUAL COYUNTURA

de Gallego Fernández, el jueves, 28 de junio de 2012 a la(s) 18:28 ·
A los compañeros que entienden lo político como una disputa futbolera, es recomendable que no pierdan su tiempo en esta lectura; esta dirigida hacia quienes tienen un profundo amor por el pueblo, un odio tremendo hacia la oligarquía y el imperialismo; y un compromiso inalterable con quienes dieron la vida por la liberación.
Tomar partido en la disputa desencadenada entre el gobierno nacional y Moyano, tiene sentido, si con ello, se resuelven las grandes demandas populares y se avanza sobre los intereses de las corporaciones y las multinacionales, que controlan la estructura económica.
Que el 20% de los trabajadores apropie el 40% de la retribución al trabajo, y el 80% se deba conformar con el 60%; es anclar la estructura distributiva en los actuales parámetros, donde la única tarea que falta, es corregir la distribución entre trabajadores. De igual forma no se puede reclamar que se quite el impuesto al salario y se generen condiciones de igualdad en el cobro de la asignación familiar por hijo, sin señalar, que el mayor aspecto distorsivo, se encuentra en el proceso inflacionario generado por los formadores de precios y las utilidades que acumulan las intervenciones oligopólicas en la argentina.
No hay defensa de los trabajadores sino se avanza sobre los intereses de la oligarquía y las multinacionales; los problemas de nuestro pueblo no se resuelven en la dialéctica de los chanchitos y la 1050, o de las historias personales de quienes tienen la responsabilidad de interpretar y expresar, cual es el futuro de los argentinos.
No son problemas menores, o ajustes parciales en la estructura social, los que se requieren para alcanzar la justicia social, y el piso de libertad que deberíamos tener todos los argentinos. Hay un 32% de los compatriotas, que tiene trabajo precarizado y un 15% de los argentinos se encuentra desocupado o subocupado; se lanza un programa de 100 mil viviendas, y la realidad nos devuelve una demanda de 900 mil hogares con ingresos demostrables y capacidad de ahorro; no tenemos una ley nacional de salud, que brinde de manera igualitaria, excelencia y calidad para todos los argentinos; y todos los esfuerzos, para incorporar la mayor cantidad de argentinos al sistema previsional, queda diluida por el proceso inflacionario y limitada en la retribución por la precarización del trabajo.
Si las diferencias, entre el gobierno y Moyano, fuesen sobre la fuga de 40mil millones de dólares en los últimos cuatro años, y de cómo preservar el ahorro de nuestra economía; sería de enorme utilidad, para los argentinos, ya que esos dólares representan riqueza creada por el trabajo argentino, que se terminan llevando las corporaciones al exterior.
Seguramente hay compañeros que con sanas intenciones, consideran los planteos de Moyano como parte de un plan desestabilizador, si fuese de esta forma seríamos los primeros en manifestarlo y en defender al gobierno. Pero esto no es así; ya no estamos en el 2008 donde Néstor podía ser candidato en el 2011, o Cristina reelecta; las corporaciones ya tienen candidato, es Daniel Scioli, lo único que necesitan es mantenerlo blindado, y evitar que el gobierno alcance una mayoría parlamentaria de dos tercios, para convocar a una reforma constitucional. Necesitan debilitar al gobierno nacional, ya no para reemplazarlo o impedir su continuidad, como en el 2008; sino para que elija como sucesor a Daniel Scioli y construir desde el consenso del FPV un liderazgo que responda a los intereses de las minorías.
No se cual es la brillante estrategia de ofrecerle al enemigo una estructura que puede paralizar el país en un día; es obvio, que no es para construir poder político de los trabajadores, ni liderazgos que los expresen. Por el contrario los que son llamados a suplantar a Moyano carecen de toda cualidad para ello, con el agravante de que la disputa corporativa por la CGT, volvió a colocar en la escena gremial de los espacios que confrontan a los peores traidores del Movimiento obrero.
Entre tanto barullo, lo conveniente sería revisar los acuerdos salariales, el de camioneros incluido, los trabajadores, (tributen ganancias o perciban sueldos miserables), han perdido no menos de un 5% de poder adquisitivo, ya sea por convenios firmados por debajo de la pauta inflacionaria, o porcentuales similares a la inflación del 2011, que distribuidos en alícuotas no representan más de un 20% de aumento.  Las corporaciones están felices y van por más.
Es bastante contradictorio, para quienes sostienen la defensa de la demanda agregada como pilar del modelo, o para quienes defienden los intereses de los trabajadores, no reaccionar frente a la pérdida del poder adquisitivo en los sectores populares y la transferencia de recursos hacia los sectores concentrados de la economía.
Es hora que alguien retome el análisis sobre las relaciones de poder; en este proceso, no solamente se ha fortalecido el Movimiento Obrero, sino y centralmente lo han hecho las corporaciones, pareciera que tanto el gobierno como Moyano, no tienen una lectura sobre el carácter antagónico de esos intereses, con las políticas que se requieren, para construir un orden de justicia social e igualdad en nuestra patria. Salvo que tengamos demostraciones fehacientes, de que las corporaciones diseñan sus estrategias para satisfacer las condiciones materiales de vida y los grados de libertad de los argentinos.
Es imprescindible el diseño de una matriz distributiva, que cierre la brecha entre los precios de bienes de consumo a valores internacionales, con salarios a valores locales, esto no está ni en la agenda del gobierno, ni de la dirigencia sindical. Tampoco es parte del debate político los sectores de la economía, que deberían  expandirse, para atender los consumos insatisfechos de millones de argentinos, ni el rol que debiera tener el BCRA a la luz de las reformas que le permiten intervenir como instrumento financiero de las políticas de estado.  Con financiación del BCRA no sólo se pueden fabricar 50 locomotoras, 2000 vagones y construir 2000 km de vías, recuperando el tren de laminación para estos fines; sino reconstruir la empresa nacional de FFCC, puesta al servicio de los argentinos y no de quienes nos compran bienes extractivos.
La continua exaltación a valorizar el capital en procesos productivos y de agregación de valor, es sumamente contradictoria, con políticas donde la infraestructura de transportes, que podemos construir en el país, la compramos en el exterior;  es también contradictorio cuando resaltamos el desendeudamiento externo y tomamos deuda externa, para dicha compra; y tiene poco que ver con un capitalismo serio, que los argentinos realicemos semejante inversión, para que un privado apropie riqueza por operar el FFCC, esto se condice más con un capitalismo bobo.
Es hora de formular un proyecto de país con planes que respondan a las grandes demandas populares, a los derechos sociales y laborales que debemos garantizar; formular las políticas que permiten alcanzar el pleno empleo; colocar los recursos naturales al servicio de los argentinos, especialmente el uso productivo del suelo, el plan minero nacional y la explotación de nuestro litoral marítimo; actualizar tecnológicamente, la matriz energética tanto en la generación como en el uso; redefinir el sentido de la propiedad privada en nuestra sociedad para colocarla en función social y al servicio de la realización de la vida.  
Un proyecto de esta naturaleza, moviliza, enamora, eleva el debate político y convoca a las grandes mayorías populares, a reformular la estructura legal sobre la cual se asiente la organización del estado, la finalidad del mismo en producir un orden  de igualdad y justicia social, el sentido de la democracia como ejercicio permanente de un vínculo entre la sociedad y el estado, donde el pueblo recupere su rol protagónico.
Humildemente creo que este tipo de debates, pondrán en evidencia, quienes expresan los intereses de las corporaciones y quienes defienden los intereses populares; no es sólo impulsar una reforma de la Constitución por una urgencia electoral, ni explicar los problemas económicos desde la crisis estructural del capitalismo; sino y centralmente expresar un proyecto político para los próximos cincuenta años, el cual requiere de esa reforma; en ello no tengo lugar a dudas que podemos derrotar las aspiraciones de la oligarquía de promover desde el FPV un liderazgo que responda a sus intereses.
Sería muy saludable para el conjunto de la militancia, estar muy atentos a los debates que son trascendentes para el pueblo, de aquellos que no producen modificación alguna en las relaciones de poder y consolidan o legitiman el privilegio de la cúpula del poder económico, sobre el interés de todos los argentinos.

CARTA ABIERTA A LOS JOVENES DE LA PATRIA




  • de Gallego Fernández, solo digo compañero.
    Yo, un tipo grande, que acepta sin enfado la categoría de viejo, los desafío a ser jóvenes, y a rebelarse contra todo, y todos aquellos, que se lo impiden; contra mi irreverencia de desafiarlos si fuese necesario.

    Yo los desafío a Rebelarse:

    Contra la sociedad que los ignora, que mira para otro lado, convirtiéndolos en predicado del futuro, para negarles ser sujetos en el presente.
    Contra quienes los toman como objetos de consumo, para comercializar los elementos de la contracultura que producen, rechazando las identidades que generan, para diferenciarse de una muchedumbre, vieja y obsoleta que se ha resignado a la idea de pensar y hacer, el mundo que habita.Contra quienes aceptan como natural, reproducir una sociedad donde reina el privilegio, y les niegan la posibilidad de reconocerse como iguales en la condición humana del otro.Contra quienes les robaron la historia y les muestran a los próceres como viejos sabios y a los revolucionarios como idealistas irrepetibles; y no como jóvenes rebeldes.Contra los viejos inútiles, que ven en Uds. a un sospecho, y en la música que le gusta, la adicción y la droga.Contra quienes les quitan el derecho a la vida, al negarle pensar y realizar el país que quierenContra quienes los hacen vivir como méndigos, quitándoles la energía, la creatividad y la fuerza, natural en todo joven.Contra todos aquellos que pretenden que nazcan muertos, que niegan su existencia, que no los quieren, que les resultan molestos, que desmerecen sus saberes, para que no puedan guiarse por sus deseos.Contra quienes los valoran por lo que tienen, y no por ser jóvenesContra todos aquellos que les piden experiencia, y son parte de una sociedad hipócrita, que les niega los saberes más esenciales para producir la vidaContra todos los viejos que no luchan, ni lucharon por nada, los políticos que nos les importó lo que les pasa, los poderosos que desean imponerles un orden, y todos aquellos que los matan con tremenda sutileza.Contra quienes les dan una formación que no sirve absolutamente para nada, que los convierten en el mejor ejemplo, para que otros se resignen a no ser nada; los que diseñan una economía donde no existen porque no tienen experiencia.Contra los que cantaron: “a los chicos de Cromagnon los mato la corrupción”, pero hasta ahora nadie lucho por un lugar digno para que esas muertes, no fuesen en vano.
    Pueden guardar el afecto a sus padres, pero también contra ellos deben rebelarse, porque la mayoría acepto que creciesen en un país empobrecido, degradando la vida, y los que pudieron aceptaron que se fuesen de la patria, pensando en su futuro.
    Rebelarse es la condición natural de ser jóvenes, y toda vez que le digan insolentes, acéptenlo como un halago, porque la patria no se hace con solemnidad.
    Yo, un viejo, estoy a su entera disposición, si aceptan el desafío, porque es la mejor forma en la que pueden honrar mi juventud y la de mi generación.

miércoles, 6 de junio de 2012

MENORES PALESTINOS ARRESTADOS ??


Porque seguimos manteninedo relaciones con el gobierno terrorista de Israel?
‎4 DE JUNIO. DIA INTERNACIONAL DE LOS NIÑOS VICTIMAS INOCENTES DE AGRESIÓN
El 19 de agosto de 1982, en su período extraordinario de sesiones de emergencia sobre la cuestión de Palestina, la Asamblea General, «consternada ante el gran número de niños palestinos y libaneses que han sido víctimas inocentes de los actos de agresión de Israel», decidió conmemorar, el 4 de junio de cada año, el Día Internacional de los niños víctimas inocentes de la agresión (resolución ES-7/8 ). El propósito del día es reconocer el dolor que sufren los niños en todo el mundo que son víctimas de maltratos físicos, mentales y emocionales. Este día afirma el compromiso de las Naciones Unidas de proteger los derechos del niño.
Organización de las Naciones Unidas

Niños palestinos torturados
Video adjunto:
http://www.youtube.com/watch?v=BrCw3w6M3Ro&feature=related
ALBUM PARA COMPARTIRLO,COPIARLO,ETIQUETARLO..., PERO POR FAVOR DIFUNDIRLO.Continuara con información.y videos en las imagenes del album. Desde el año 2000, más de 8 000 niños han sido detenidos en el territorio ocupado de la Ribera Occidental y las cortes militares procesan hasta a muchachos de 12 años de edad, en la mayoría de los casos por sospechas de haber lanzado piedras contra carros y vehículos militares de Israel, lo que es considerado un «delito serio».

domingo, 3 de junio de 2012

TIPO DE CAMBIO; EN RESPUESTA AL Cº ZAIAT


 - (Nota publicada en pag. 12 – 2/6)

de Gallego Fernández, el Domingo, 3 de junio de 2012 a la(s) 1:50 ·
No es apropiado descartar de plano la corrección de la brecha existente; entre la evolución de precios internos y el dólar; y menos justificar su existencia desde los niveles de competitividad. Tampoco es recomendable para quienes deben tomar decisiones políticas sobre la economía, dejar de observar como la expectativa inflacionaria es determinante de la demanda de moneda extranjera, tanto para preservar valor, como para desplegar conductas especulativas.
Si los precios evolucionan anualmente por encima de un 20% y el dólar apenas alcanza el 10%, correspondería deflacionar ambas monedas y observar y si mantienen el punto de equilibrio o no. Y de no ser así, ver con que medidas de política económica se corrige la brecha.
Por otra parte frente al desequilibrio, el interrogante, no es si se devalúa o no; sino quien paga la devaluación; cuestión que requiere de un formidable consenso en el pueblo para llevar adelante y que el costo lo paguen quienes “la juntaron con pala” y no los trabajadores.
La pregunta interesante no es cuanto hay que devaluar, sino cual es el nivel que debe tener el tipo de cambio, y el desequilibrio, corregirlo con políticas económicas permiten reequilibrar las monedas, por incrementos en el PBI, en las productividades de la estructura económica y en la resolución de los consumos postergados que hay en nuestro pueblo, en ello se resuelve la competitividad.
Es por lo menos un terrible error que se mida la evolución nominal en salario del 2003 a la fecha y que se concluya que es mayor al que muestran otros precios de la economía; en el camino se le paso de largo al amigo Zaiat, la devaluación del 2002, donde se perdió el 50% del poder adquisitivo, o tal vez quiera construir la justificación ideológica de poner techo a las paritarias.
En vez de señalar que el tipo de cambio real deflactado por salarios es superior al promedio de los últimos quince años, debiera indicar que los salarios en dólares son inferiores a ese promedio. En este desarrollo, no hay una sola mención a la brecha existente entre lo precios de servicios y productos internos que rozan o superan valores internacionales con el salario, que representa un tercio de lo que cobra un trabajador en los países centrales.
Observar el comportamiento de la balanza externa y los superávits constantes que genera, no es el resultado de un tipo de cambio adecuado, sino del precio del salario y la energía que tiene el sector exportador, como también debiera tener una lectura más amplia del saldo superavitario de la balanza externa, por ejemplo si ella es el resultado de excedentes de nuestra economía que no consumimos, o se debe a consumos postergados de nuestro pueblo por la brecha existente entre precios y salarios.
En la cuestión regional sería bueno que nos explique, porque persiste una balanza deficitaria con Brasil, a pesar del mayor incremento en términos reales del salario en Brasil con respecto a Argentina.
Cuando considera los incrementos de productividad, tampoco hay distinción entre los incrementos relativos y absolutos, esto último implica, una profundización en la brecha entre salarios y precios, dato empírico que corrobora en que consiste la competitividad del sector exportador manufacturero, un incremento en la productividad absoluta sostenida por vía inflacionaria.
En todo el análisis está ausente la tasa de ganancia de las corporaciones, los niveles de acumulación que lograron en este proceso, el carácter transnacional, sus estrategias globales, las remesas de dólares al exterior, y la demanda de dólares anuales para tales fines. Cuestión que genera muchísima más presión sobre la tasa de cambio, que unos cuantos vivos que quieren especular o preservar el valor de sus ingresos.
El interés de nuestro pueblo no está en mantener inalterables estas variables que brindan competitividad a nuestra economía, salarios a un tercio del valor, en relación a los países centrales y energía barata para sustentar la tasa de ganancia de las corporaciones.
El desafío de nuestro gobierno es responder a los consumos postergados de los argentinos, y desde esa premisa reequilibrar el tipo de cambio; producir saldos favorables de la balanza externa con los excedentes que no se consumen y no con consumos postergados; contar con una política de precios que reequilibre la brecha con los salarios y los equipare a los países centrales; contar con una ley de inversiones externas, donde se paute el retorno de la inversión y las utilidades; desde la autonomía monetaria alcanzada con la última reforma del BCRA y la anulación de los dos últimos artículos de la ley de convertibilidad, construir una herramienta financiera para expandir la economía hacia los sectores con consumos postergados, (vivienda, amueblamientos, indumentaria), e incrementar las productividades globales, transformando, la matriz energética, los transportes, y actualizando tecnológicamente toda la infraestructura de la economía, entre ellos la flota naval que representa una saldo negativo de 7000 millones de dólares anuales; se requiere de una ley de uso productivo del suelo para garantizar la soberanía alimentaria y de un plan nacional de minería que abastezca el sistema industrial.
Es de esta forma que se aprecia nuestra moneda frente al dólar, de lo contrario si lo que se busca es la competitividad de la economía, para sostener el tipo de cambio, la variable de ajuste será siempre la calidad de vida de nuestro pueblo.

domingo, 27 de mayo de 2012

Nicky Dámico: CONFESIÓN DE LA IGLESIA

Nicky Dámico: CONFESIÓN DE LA IGLESIA: Glasy Pereira CONFESIÓN DE LA IGLESIA. La jueza Forns solicitó la entrega del documento a la Conferencia Episcopal. Sin dilación, recibió ...

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lunes, 14 de mayo de 2012

LA TENDENCIA REVOLUCIONARIA Y EL ESCENARIO POLÍTICO



de Gallego Fernández, el Domingo, 13 de mayo de 2012 a la(s) 23:00 ·
INTRODUCCIÓN
Toda acción revolucionaria produce transformaciones estructurales que actualiza desde las demandas populares, el sistema político, el estado y las decisiones de gobierno, en el menor tiempo posible; el peronismo en sus orígenes fue revolucionario por diseñar los vasos comunicantes entre la sociedad, y el estado, y por dar respuesta inmediata al lo que el pueblo quería. En menos de cuatro años se promulgó una Constitución, que proponía un orden social donde los argentinos tuviesen igualdad y un ejercicio pleno de su soberanía.
Renunciar a esa visión revolucionaria, es aceptar, que la lucha política y las expresiones de poder que confrontan, no devienen de posiciones antagónicas, es considerar que Blaquier toma decisiones en el mercado, guiado por el interés general de los argentinos, y que los trabajadores de sus ingenios no lo entienden, realizando reclamos corporativos.
El estado para el caso, sería un árbitro para resolver la conflictividad que origina la disputa de intereses en el mercado; por lo que la democracia queda reducida a elegir quienes gerencien el estado, cuestión totalmente emparentada con quienes sostienen el nefasto concepto de gobernabilidad.
En este punto, el militante debe elegir cual es su rol en la coyuntura política, su practica es la de aplaudir la decisiones funcionales a los esquemas de gobernabilidad, o se organiza para brindar referencias claras, que procesen las demandas, el protagonismo popular, e introduzca en el estado las propuestas que garantizan la felicidad al pueblo, para que se conviertan en decisiones de gobierno.
Entre una y otra actitud transcurre la decisión de ser una retaguardia útil a la gobernabilidad, o parte de una vanguardia popular; es estéril el debate entre quien desea promover organización para expresar las demandas populares, y quienes argumentan la imposibilidad coyuntural, desde el gradualismo en los cambios. De hecho alguien sostenía, que YPF para ser estatizada, requería de una multitud convencida en plaza de Mayo, de lo contrario era imposible tomar esa medida; pero la historia demostró, que la decisión del gobierno de estatizarla, fue por el déficit de la balanza comercial, y que la medida no sólo contó con el 75% de aprobación en la sociedad, sino que una buena parte de la oposición también lo hizo, poniendo en evidencia las representaciones políticas que tienen intereses antagónicos a los del pueblo. 
Si bien no compartimos el concepto de gobernabilidad como orientador en las decisiones políticas, reconocemos en este gobierno y en este proceso, que en aquellas situaciones donde se contraponen claramente intereses antagónicos, se tomaron decisiones favorables para nuestro pueblo, (quita de la deuda, el no al ALCA, crisis del 2008 y estatización de las AFJP, reforma del BCRA, y estatización de YPF); otros dirigentes en ese lugar, hubiesen resuelto el tema, construyendo consensos con los organismos internacionales de crédito y la banca externa, es decir hubiesen perjudicado al pueblo.
EL ESCENARIO POLÍTICO
Los escenarios tienen alta volatilidad, principalmente por la crisis estructural del capitalismo y su imposibilidad de resolverla en el corto o mediano plazo, (mientras escribo esto Hollande gana en Francia y los partidos del ajuste pierden en Grecia por abrumadora mayoría, cuestión que vuelve a colocar en tela de juicio la viabilidad de la CCEE, su moneda, como también la OTAN).
Las crisis estructurales del capitalismo, generalmente se despliegan en etapas, la primera es la evidencia en la crisis de acumulación, generalmente los estados toman medidas para garantizar el modelo de acumulación, en la segunda se manifiesta una alta conflictividad social y en la tercera la conflictividad, se canaliza en expresiones y procesos políticos, como ha ocurrido en Grecia.
Esto no está desenganchado de la configuración de un nuevo orden mundial y la conectividad que poseen los mercados; la recesión en Europa impacta directamente en los países del BRICS y esto en nuestra economía.
Seguramente las palabras pronunciadas por Cristina en la UIA, respondían a este contexto, pero la crisis también es determinante de la corrida cambiaria de Octubre, generada por quienes la aplaudían, como también lo son las decisiones posteriores del gobierno, tanto coyunturales como estructurales para frenar la fuga de capitales. En ese contexto se puede leer el distanciamiento con la CGT, priorizando mantener puestos de trabajo, a cambio de legitimar la renta que apropian las corporaciones, desde la perdida del poder adquisitivo, con la intención de cerrar la brecha entre la evolución de precios internos frente al dólar.
Hoy ya no se aprecian tantos aplausos de las multinacionales que integran la UIA y menos las otras Cámaras que nuclean a grandes corporaciones; el gobierno le piso los dólares, para girar al exterior utilidades, los presionan para invertir esas utilidades, les limita las importaciones, y estructuralmente ya no cuentan con el respaldo en dólares de la renta acumulada en pesos, al haber modificado los últimos artículos de la Ley de Convertibilidad, tampoco se deben sentir muy cómodas las entidades financieras con el nuevo rol asignado al BCRA.
La respuesta no se ha hecho esperar por parte del “mercado”, un incremento de precios sin justificación y varios productos de primera necesidad ausentes en las góndolas, es la evidencia mas palpable; ya no se trata de mantener las rentabilidades obscenas que obtuvieron, sino de producir por vía inflacionaria una desestabilización del gobierno que los voceros masivos configuren como “crisis”, imputando a las decisiones de gobierno y a los gremios el “caos”.
A esta altura de los acontecimientos, está claro, que el gobierno desea desplazar a Moyano de la conducción de la CGT; esto no se puede atribuir a que Moyano represente una competencia política en la voluntad del electorado, tampoco se puede señalar que el candidato promocionado por el gobierno y los dirigentes que se han nucleado en torno a él, sean un recambio para canalizar en términos políticos las demandas de los trabajadores, y menos un recambio generacional.
Es obvio que los niveles de representatividad en los trabajadores, le brinda a Moyano una situación de autonomía frente al gobierno que afecta el esquema de gobernabilidad. No aceptar techo salarial, dificulta la tarea de controlar la evolución de precios desde la pauta salarial. Cuestión no menor, ya que para los próximos años, es insostenible una variación de precios superior al 20%, con una devaluación de la moneda que no alcanza al 10%; esta brecha es imprescindible cerrarla, ya que el dólar, no va a seguir devaluándose in-eternum. Para ello, los que han traicionado a los trabajadores toda vez que le dieron oportunidad, estarían en sintonía con el gobierno.
Es cierto, que nadie recuerda al Sec. General de la CGT en los cincuenta y que por el contrario Perón y Evita, son las referencias históricas; pero es de necios no entender, que para alcanzar una patria Justa, Libre y Soberana, se necesitó confrontar con la oligarquía y el imperialismo; y ello se hizo, desde la fuerza organizada de los trabajadores, planificando la economía desde las demandas populares, colocándola al servicio del pueblo; reconociendo en el trabajo y no en las inversiones, la única actividad que produce riqueza y como tal, el derecho a decidir políticamente sobre ella a los trabajadores.
Por otra parte el sector que lidera Moyano, tampoco deslumbra con propuestas políticas, que expresen el interés general de los argentinos, no hay mención alguna a la brecha entre los precios locales del consumo diario a valores internacionales, y sueldos a valores locales; no existe un mínima expresión que modifique la matriz distributiva, ni tampoco reflexión alguna sobre el carácter indexatorio de precios, que van adquiriendo las paritarias, al punto que se van construyendo amplios consensos, de que los incrementos salariales son los que determinan la evolución de precios.
Nadie parece reconocer que la perdida del poder adquisitivo en el 2002; con la modalidad devaluatoria de Duhalde y el “vasquito” Mendiguren, fue la que permitió salir del infierno, asumiendo ese sacrifico los trabajadores, o que el crecimiento a tasas chinas, es el resultado de la riqueza que genera el trabajo. En el relato político se vuelve a instalar la visión de que son las inversiones de las corporaciones y los empresarios, las que sustentan la actividad económica, cuando en realidad esas inversiones, no son otra cosa que la riqueza generada por los trabajadores y apropiada por los empresarios.
Este sector ha tomado una actitud reivindicativa lamentable, que le hace un flaco favor al 15 % de desocupados y subocupados (INDEC), como al 35% de los trabajadores no registrados (MTSS). Es innegable la generación de empleo, pero totalmente insuficiente, si tomamos los 5,5 millones de argentinos desocupados y subocupados en el 2002 (INDEC), y le adicionamos 3.5 millones de argentinos que se incorporaron en estos nueve años como población económicamente activa, podemos observar que 5 millones de puestos de trabajo son insuficientes, además de ser, la causa real de la precarización laboral del 35% de trabajadores no registrados. En ello la primera cuestión de la CGT es debatir las políticas que garantizan pleno empleo, porque es la única forma de modificar la matriz distributiva.
El esquema de gobernabilidad puede propiciar una fractura en la CGT, a los efectos de no ver limitada, la autonomía en las decisiones de gobierno, pero también requiere de una importante cuota de poder popular, para disciplinar las corporaciones a los objetivos que permitan seguir estructurando el modelo sobre los superávits gemelos, fundamentalmente porque el mercado sigue controlado por corporaciones transnacionales, que tienen intereses muy diferentes a los del pueblo argentino; y no son menores las decisiones que ha tomado el gobierno, afectando los sus estrategias globales.
La ausencia de un marco estratégico y objetivos políticos para materializarlo, provienen del concepto de gobernabilidad, lo cual es indisimulable desde el argumento del gradualismo, o la correlación de fuerzas; si bien las fracturas en los factores de poder real, pueden propiciar autonomía en las decisiones de estado, y la intervención de este en la economía, puede ser una herramienta apropiada para tales fines; es necesario observar, que cada espacio hace su juego, y que ello no contribuye en nada a la hora de construir grandes consensos, sobre el país que quieren y necesitan el conjunto de los argentinos.
Las formulas de gobernabilidad, ajustan los tiempos políticos a la competencia electoral, lo cual no sería un problema, si no fuese por la imposibilidad de Cristina para renovar el mandato; y del viraje de la clase dominante, que luego de la frustración electoral por construir una expresión política propia, se encuentran disputando y cooptando liderazgos en el Frente para la Victoria de cara al 2015. De esta forma el escenario de disputa política entre los sectores populares y la oligarquía está dentro del FPV. 
Las discrepancias de Mariotto con Scioli, se inscriben en este marco, también responde a esta situación, el escenario de Vélez y el disciplinamiento del conjunto de las organizaciones a La Campora, la cual pasó a desempeñar un rol de articulador vertical del espacio Kirchnerista, hasta el presente, sin objetivos políticos vinculados a las demandas e intereses populares. El escenario de disputa se completa con la configuración, que va tomando “La Juan Domingo” y la presencia del gabinete de Scioli; o el apoyo electoral al gobernador por parte del peronismo opositor (De Narvaez, Cariglino, Camaño, etc.); su reunión con De La Sota, o la foto con Massita.
Las construcciones políticas siguen replicando las prácticas de la democracia liberal capitalista, la oferta de un liderazgo como producto, una organización que lo sustenta desde una militancia vinculada a la función pública o los recursos del estado, cuya práctica es la movilización a escenarios masivos, para construir una imagen de respaldo en la sociedad. Se articula a esto, una federación de estructuras políticas que incluyen a gobernadores absolutamente funcionales a los intereses del poder económico. Las expresiones políticas del sindicalismo, no escapan a esta lógica, mudan las representaciones gremiales en políticas, sin procesar objetivos políticos, ni liderazgos con los trabajadores, y movilizan en función de los intereses circunstanciales de la dirigencia.
La democracia de masas, inaugurada por el peronismo está ausente; la similitud que puede darle la masividad de los escenarios, guarda una distancia enorme con sus componentes centrales; el escenario no era una escenografía de las estructuras políticas para producir una imagen, sino el resultado de iniciativas políticas, que se procesaban en el pueblo, en una práctica que construía consensos, desplegando un rol protagónico del pueblo, que confrontaba con los intereses de las minorías oligárquicas; en el proceso, se legitimaban los militantes y en el escenario se validaban los intereses populares, con decisiones que el gobierno hacía públicas.
Desde el concepto de gobernabilidad, es imposible incorporar al relato político dos cuestiones centrales para el pueblo: a) como vamos a estar dentro de cinco años, y que objetivos políticos lo garantizan y b) quienes tienen intereses antagónicos al pueblo y como se los combate. Es decir, nunca estará presente el concepto de lucha política, en la dimensión donde confrontan intereses irreconciliables de los sectores dominantes con el pueblo; quedando reducida la lucha política al plano electoral, donde los liderazgos son ofertados como productos, carentes de propuestas.
La visión de que el gobierno es la vanguardia del proceso político, también es el resultado del concepto de gobernabilidad; las medidas mas trascendentes que han beneficiado al pueblo, tienen a este, como objeto de la política y no como sujeto de ella; salvo en la ley de medios, ninguna medida de esta naturaleza, tiene un antecedente, de ser una iniciativa política, que previamente haya construido consensos en la sociedad y niveles organizativos, que desemboquen en escenarios masivos, validando por último la decisión de gobierno. Esta práctica donde se asienta el concepto de vanguardia para el peronismo, es reemplazada por una retaguardia militante que oficia de aplaudidora, y trata de explicar al pueblo como las decisiones de gobierno favorecen a los intereses populares; la distorsión no es menor, cuando hay militantes que quieren revelarle al pueblo, que un conjunto de medidas, son la Justicia Social. Un orden de Justicia Social, es el resultado de la lucha del pueblo (Evita), nunca el gesto generoso de un gobierno.
NUESTRO LUGAR EN EL ESCENARIO POLÍTICO
La primera orientación que debe tener presente una Tendencia Revolucionaria, es evaluar en cada circunstancia y coyuntura, la confrontación entre los intereses populares y los sectores dominantes, de lo contrario nuestra intervención, estará guiada por antagonismos que no modifican en nada las relaciones de poder en la sociedad.
Si bien no compartimos el esquema de gobernabilidad como orientación general en las decisiones políticas, siempre debemos tener presente, que en aquellas circunstancias donde se debió decidir sobre cuestiones estructurales, el gobierno lo ha hecho sin afectar los intereses populares; (Corte Suprema, Generalato golpista del 2003; disciplinamiento a la democracia de las FFAA desde los juicios, ALCA, Deuda externa y FMI, AFJP, BCRA y estatizaciones incluida la de YPF; como bien lo ha señalado Cristina, estas decisiones no responden a un marco ideológico, sino a episodios coyunturales que garantizan gobernabilidad, sin afectar el consenso popular y el conjunto de los intereses dominantes; cuestión no menor si se tiene en cuenta, que otros gobiernos pagaban los llamados “costos políticos”, para mantener el buen humor de los mercados y las embajadas.
En este esquema lo relevante, es que el gobierno tiene una apertura del estado hacia las demandas legítimas y masivas de la sociedad; en ello es inflexible, puede alabar a los directivos de YPF, por las inversiones y su gestión, y a los cuatro meses convertirlos en el peor demonio de las corporaciones transnacionales, esto no es una excepción, puede rastrearse y observar situaciones similares durante todo el proceso.
La conciencia latente en la sociedad sobre el saqueo corroborado en el 2001, sumado, al relato del gobierno, revalorizando lo político, el interés de las mayorías, la patria como espacio de realización, van formando una conciencia y un debate político en la sociedad, que tarde o temprano, terminará demandando un proyecto de Nación.
Es un error brutal atacar al gobierno por las decisiones políticas que no adopta, o por la orientación de sus decisiones políticas, si algo puede impedir que las minorías impongan su voluntad política, es el liderazgo de Cristina, si el gobierno se debilita, con ello se va a debilitar el proceso popular y avanzaran los intereses de los sectores dominantes, sin posibilidad alguna de estructurar una resistencia en el corto plazo.
Si somos revolucionarios nuestro ataque debe estar dirigido a los sectores dominantes, aún cuando estos sean favorecidos por las decisiones de estado; la cúpula del poder económico construida por Martínez de Hoz, pervive hasta el presente, sino entendemos que esta minoría y las embajadas, son el enemigo principal del pueblo, quedamos enredados en el laberinto de contradicciones del liberalismo político, escenario en el cual se deben legitiman las construcciones políticas revolucionarias, pero jamás, se ha construido una fuerza revolucionaria con una practica liberal.
Si hay una voluntad militante revolucionaria, se requiere construir una fuerza política con herramientas apropiadas, para procesar las grandes demandas populares, con propuestas que desplieguen, los instrumentos de estado necesarios, para satisfacerlas y derrotar el privilegio de los sectores dominantes, a través de los cambios estructurales, que garanticen un orden social de justicia e igualdad.
Es imprescindible construir un espacio de la militancia revolucionaria en el FPV, 1) porque se requiere de identidades que referencien las demandas del pueblo, para convertirlo en protagonista y sujeto de las transformaciones, 2) porque no hay acciones políticas que pongan en evidencia al enemigo del pueblo y sus privilegios en la distribución de la riqueza 3) porque se necesita explicitar los objetivos políticos que producen las transformaciones estructurales, y construir consensos en el pueblo, para que protagonice los cambios que necesita; 4) porque hay cientos de agrupaciones que no aceptan la ausencia de debate político y no adhieren a construcciones, que replican la lógica de dominación y humillación del pueblo; 5) porque hay miles de militantes que no aceptan ser objeto de la política y necesitan el ámbito y los escenarios para intervenir de manera consciente en la historia; 6) Porque hay miles de jóvenes que necesitan recrear poder juvenil, para expresar las desigualdades, que sufren generacionalmente, y no para integrarse a comparsas aplaudidoras que les resuelva su situación laboral 7) porque es imprescindible que el pueblo retome la historia en el punto donde fue derrotado, y se manifieste como verdad histórica, que la decisión de aniquilar la expresiones revolucionarias en la patria, fue tomada por la oligarquía, para impedir la felicidad del pueblo y su derrota definitiva; 8) porque se necesita una nueva lógica de construcción política, donde lo colectivo no sea una suma de tácticas o una ingeniería de ofertas electorales; sino un conjunto de acciones solidarias y mancomunadas, que posibilitan incidir en las decisiones políticas y la disputa de poder con los sectores dominantes, orientados por objetivos políticos trascendentes para el pueblo.
Pero centralmente se requiere un espacio revolucionario, porque nuestro pueblo ha comprendido que la vida cotidiana, depende de la fuerza política que exprese sus necesidades, y genere las condiciones para resolverlas; la politización creciente en la sociedad, conduce a una confrontación inevitable con el poder económico, el cual no puede legitimar sus intereses particulares, como interés de los argentinos, por la sencilla razón, de que existe una conciencia latente en la mayoría del pueblo, de que ellos fueron los responsables de la destrucción y el saqueo a la mayoría del pueblo.
Sería imperdonable, que los sectores dominantes y los liderazgos políticos funcionales a sus intereses en el FPV, tomen el gobierno en el 2015, sin resistencia alguna; o que generen una crisis y no haya fuerza política que los responsabilice, porque las vertientes internas del FPV, están entretenidas en disputas palaciegas,  los pases de factura,  la realización de carreras políticas y las acciones para obtener simpatías desde el dispositivo, que conduce el proceso.
Tiene razón Cristina cuando demanda unidad y organización, ello existe cuando hay unidad de concepción sobre el país y el orden social que queremos producir históricamente; sin esto, la unidad es efímera y circunstancial, responde a mandatos en vez de consensos, y en política el que conduce no ordena, persuade. La organización se materializa en las acciones, que permiten desenvolver una política de masas, para la construcción de consensos y protagonismos  en el pueblo, destinados a alcanzar objetivos políticos que nutran una propuesta liberadora, de lo contrario son aparatos plebiscitarios sin objetivos políticos, que envejecen y desaparecen con sus caudillos.
Si no podemos construir un espacio que interpele desde las demandas populares, a los sectores que hoy están disputando posicionamientos en el FPV, difícilmente la confrontación interna de estos, fortalezca un proyecto popular, por el contrario quedaran expuestos a las acciones y maniobras, que despliegan los sectores dominantes, para legitimar desde el consenso del FPV sus intereses particulares y sus estrategias globales.
MOVIMIENTO DE LIBERACION CARLOS MUGICA