militantes comprometidos

jueves, 8 de diciembre de 2011

HAY LEYES QUE ATERRORIZAN: leer y difundir



En el mes de octubre se giró un proyecto de ley del Poder Ejecutivo Nacional al parlamento, para modificar el código penal, sobre “prevención, investigación y sanción de actividades delictivas con finalidad terrorista”.  Es conveniente realizar una lectura política sobre este hecho, atento a la configuración de un nuevo orden mundial y regional.
Desde hace tiempo los hechos terroristas se revisten de tecnicismos jurídicos; es así, como en los atentados a la AMIA y la Embajada de Israel, se relata lo obvio, pero no las razones últimas de porque el atentado se llevó acabo en nuestro país, siendo  ineludible la hipótesis del alineamiento del Estado Argentino, a las aventuras corsarias e imperialistas de EEUU e Israel.
De manera argumentativa se coloca en los considerandos de la modificación al código Penal, los dos atentados que sufrimos en nuestro país, y que ello requiere sintonizar nuestro orden punitivo a los tratados internacionales en la materia. Estos tratados precisamente son diseñados por los señores de la guerra, por estados que permanentemente no respetan la soberanía de los pueblos, y de manera constante desestabilizan gobiernos y generan verdaderas masacres.
Ningún articulado de los convenios internacionales a los que suscribimos prevé la configuración del delito para situaciones como el caso IRAN – CONTRAS; las operaciones de la CIA en la Chile de Allende, en Bolivia, Ecuador, el trafico de armas, o el lavado de dinero proveniente del tráfico de drogas.
Los paraísos fiscales que están bajo la bandera británica o de EEUU, pueden operar libremente, en tanto son altamente cuestionados por el GAFI, aquellos que emergen como competencia. Es conocido por todos, las declaraciones de un alto funcionario del PJ Morgan, de nacionalidad argentina, sobre el rol de esta entidad en la fuga de capitales de nuestra patria. En otro orden de cosas, Israel puede contar con un arsenal nuclear pero ningún país árabe puede manejar o construir una central atómica con tecnología propia; para el caso, los ataques preventivos pueden realizarse, pero los pueblos no deben defenderse.
El hecho más significativo de ataques terroristas, son las torres gemelas, lo paradójico es que un documentalista del FBI, tiene evidencia contundente, de que los aviones no derribaron las torres, actualmente se encuentra exilado en nuestro país, porque su vida corría peligro en EEUU.
Por otra parte si bien este anteproyecto fue remitido al Congreso con anterioridad a la conformación de la CELAC, creo que las aspiraciones de la integración Sudamericana y el Caribe, están bastante alejadas de la OEA, por lo que se debiera derogar la ley 26023, que ratifica lo aprobado en la “CONVENCION INTERAMERICANA CONTRA EL TERRORISMO”; ya que le brinda competencia a este organismo, que desde su gestación hasta el presente, ha sido una secretaría del gobierno de los EEUU. Por el contrario, la seguridad de nuestra América frente a ataques terroristas, debiera tipificar las constantes intromisiones de los países desarrollados, desde ONG’S hasta los agentes que operan libremente.
Todo peronista que se precie, debe saber que la aplicación de estos tratados, (tan exaltados en los considerandos del anteproyecto de ley),  califican como terroristas a los compañeros que protagonizaron la fuga de Trelew, negándole asilo político en la mayoría de los países.
Todos estamos en conocimiento, de las argumentaciones ideológicas de EEUU, para mantener su rol de gendarme en el mundo; el terrorismo internacional, el eje del mal, o la más elaborada teoría del "Choque de las Civilizaciones" de Huntington. Desde esa matriz presionan a todos los estados, para que adecuen sus normativas a estas cuestiones, al hacerlo, se le reconoce el derecho a intervenciones bélicas, para defender el interés de las corporaciones internacionales. Sandino, el Che, y tantos otros, estarían bajo la categoría de terroristas internacionales, exhibirlos en el salón de los patriotas americanos, lo torna algo confuso, a luz de estas normas.  
La otra cuestión no menor, es la redacción propuesta para la modificación al código, la cual no sólo esta en sintonía con las demandas de EEUU, sino que su vaguedad, permite al poder judicial una inconmensurable amplitud de criterio, para configurar e imputar acciones terroristas, argumentando que un hecho delictivo aterroriza a la población, o que la finalidad es obligar a la autoridades nacionales a realizar o abstenerse, de una acto; tiene la facultad de imputar actos terroristas; la salvedad que establece el artículo “siempre y cuando no se trate del ejercicio de un derecho constitucional”, tiene la misma vaguedad interpretativa, y alta probabilidad que niegue la concurrencia del ejercicio de derechos constitucionales, con las condiciones que le permiten la imputabilidad.
Los compañeros legisladores debieran al menos, salvar estas cuestiones, reformulando el artículo. Si la modificación propuesta, es para ajustarse a los tratados internacionales, (la voluntad de EEUU), -el artículo 41 quinquies- debiera expresar taxativamente, que los delitos quedaran configurados en las situaciones que prevén los tratados internacionales; y eliminar la mención, de que cualquier hecho delictivo puede ser configurado como terrorista. De lo contrario, no cabe duda alguna, que un dirigente sindical, puede convertirse en terrorista, por el simple delito de obstruir el acceso a una fábrica, toda vez que un juez interprete, que desea imponer por la fuerza sus ideas,  donde la obstrucción a la fábrica, no se corresponde con el ejercicio del derecho constitucional.
Los peronistas invariablemente seremos antiimperialistas, y consideramos que la verdadera democracia es aquella donde el gobierno hace lo que el pueblo quiere; no hay duda alguna que muchos jueces pueden interpretar, que la expresión legítima de los intereses populares y sus escenarios de disputa, con las minorías oligárquicas, sean imposiciones a las autoridades nacionales; y como tales, actos terroristas.
De cualquier forma siempre es bueno recordar la frase Perón; “la violencia en manos del pueblo, es justicia”, y la violencia de arriba, secuencialmente tiene como respuesta, la violencia de abajo.
MOVIMIENTO DE LIBERACION CARLOS MUGICA
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario